LA AVENTURA DE SER MAESTRO
Quiero comentarles que me gusto realizar la lectura de Esteve, al ir profundizando el texto, pensé que estaban contando mi propia historia como docente desde sus inicios. Durante mi trayectoria en el ejercicio de la docencia, éstas experiencias de ensayo y error como lo señala el autor, han contribuido en el propio análisis de una manera positiva, reconozco que poco a poco he descubierto y reinventado ciertas estrategias que he utilizado y modificado, para generar esos aprendizajes esperados. Este desafío personal, de pensar y sentir, y hacer pensar y sentir, no ha sido simple para mí, por ejemplo, realizar un análisis introspectivo de mi práctica y reconocer esas deficiencias en cuanto a aplicar diversas técnicas de aprendizaje, para la participación de los alumnos, me han llevado a tomar la decisión, como lo señala Esteve a conducirme a esa “renovación pedagógica” al participar en cursos de actualización y mejorar en esas intervenciones como docente. Me he visto envuelta en dificultades, por ejemplo, hay ciertas lecturas de corte pedagógico, filosófico, sociológico y psicológico, que no son fáciles de asimilar y en algunas ocasiones, en mi mente pasaba la incertidumbre por no comprender cierta información. Cuando esto me pasa hacía varias lecturas al mismo texto con apoyo del diccionario de las Ciencias de la Educación, para discernir conceptos o en el último de los casos preguntar a alguien que tuviera el dominio de tal tema para comprender. Ésta situación trae a mi mente lo que señala Paulo Freire, “Leer es una opción inteligente, difícil, exigente, pero gratificante”. Nadie lee o estudia auténticamente si no asume, frente al texto o al objeto de la curiosidad, la forma crítica de ser… Leer es procurar buscar crear la comprensión de lo leído”. Ante tales circunstancias, me ubico en el lugar del alumno, sé que tengo el dominio del contenido de la asignatura del área civil (en mi caso) y procuro ser, lo más explícita posible en la información y actividades estratégicas, para ayudarles a comprender la temática.
Por ejemplo, afortunadamente trabajo con varios autores y editoriales de libros de la misma materia y mi dinámica es que formo equipos y les facilito un libro a cada equipo para que juntos trabajen y esto permite a que los estudiantes comenten el mismo tema con diferentes puntos de vista del autor, pero que a final de cuentas conlleva al mismo objetivo y así garantizar que todos los alumnos en el salón, cuenten con el material de lectura también organizo lo siguiente:
· Realizo una síntesis tomando en cuenta el nivel de complejidad del tema. Con ésta información hago que los alumnos, tomen nota para sus exposiciones (fichas bibliográficas, mapas conceptuales, cuadros comparativos, etc.)
· Me percato de que en cada grupo todos se involucren, ya que soy la que decide quien del grupo de cada equipo pasará a exponer.
· Busco expedientes de casos concluidos acordes al tema para que los estudiantes se vallan familiarizando con las etapas de los juicios y sobre todo los términos en la redacción de los documentos.
Lo anterior me trae el recuerdo de unas líneas textuales que retomo de Esteve, cuando señala que “el profesor novato tiene que entender que ha dejado la universidad, y tiene que desprenderse de los estilos académicos del investigador especialista” es importante tomar un tiempo y la dedicación de realizar acciones donde logremos hacerles llegar a los alumnos el contenido, a su nivel de comprensión.
Otro aspecto que también me ocupa en relación a los contenidos que se analizan en clase, es la forma en que éstos van a desarrollarse de manera práctica. Ya lo señalaba Corbalán “en clase tenemos que divertirnos”. Procuro salir de la rutina y monotonía en las diferentes sesiones, siempre con el deseo que los chicos se diviertan y aprendan a la vez los contenidos de la asignatura, que hagan preguntas, siempre les recalco que, esto no me molesta porque lo importante es que comprendan y lo lleven a la práctica los contenidos, en relación al aspecto organizativo o a las funciones que tengan que realizar en las diversas actividades que emprendimos, observé que si llevas a los alumnos al mundo práctico con base a los contenidos teóricos que se analizaron en clase, los canales de comunicación e interacción se fortalecen al interior del aula y fuera de ella.
Cuanto gusto siento, ver que muchos de mis alumnos hoy en día se encuentran ejerciendo la abogacía; ah porque déjenme comentarles, que además de pasarle muchos tips, les reforzaba los valores y principios éticos ya que se saben de lemas como “el que no tranza no avanza” y esto no es ético ni ser honrado con tus clientes que confían en ti, un abogado con principios se le abren muchas puertas laborales pero sobre todo es su propia tarjeta de presentación.
Estas experiencias me han permitido entender que la escuela es un lugar en donde no solo compartimos conocimientos y tiempo con los alumnos, sino que llegamos a guiarlos y formar parte de la vida de ellos (cuando acuden a ti para consultarte algún problema) y viceversa (porque puedes confiar en ellos), por lo que también nos encontramos con los sentimientos humanos, es decir con las alegrías, tristezas, preocupaciones y aventuras de esta sociedad cambiante, y que se crea dentro de los planteles de estudio.
Sé que me falta mucho por aprender, compartir e intentar aventurarme más aún, ya que éste análisis realizado de mi misma, me ha llevado a comprender que existen mucho camino por recorrer y que poco a poco iré construyendo y reconstruyendo mi propia identidad docente. ¿Ustedes qué opinan?
Reciban bendiciones y saludos cada uno de todos.
Respetuosamente
María de los Angeles Patricia Espinosa Tovilla